
Cuando estamos aquí pasamos por muchas etapas.
Nos despojamos de un cuerpo de recién nacido,
pasamos al de un niño,
del de niño al de adulto,
y del de adulto al de anciano.
¿Por qué no dar un paso más y desprendemos del cuerpo adulto para pasar a un plano espiritual?
Eso es precisamente lo que hacemos.
Nunca dejamos de crecer.
Y cuando llegamos al plano espiritual seguimos creciendo aún más.
Pasamos por varias etapas de desarrollo.
Cuando llegamos, estamos quemados.
Tenemos que pasar por una etapa de renovación, una de aprendizaje y una de decisión. Decidimos cuándo queremos regresar, dónde y por qué motivos.
Algunos resuelven no volver.
Prefieren pasar a otra etapa de desarrollo y permanecen en forma espiritual, unos más tiempo que otros, antes de regresar.
Todo es crecimiento y aprendizaje, un crecimiento continúo.
El cuerpo no es más que un vehículo que utilizamos mientras estamos aquí.
Lo que perdura eternamente es el alma y el espíritu.

0 Comentarios